Quien es Pachamama

La infinidad de mis atributos regando a los dioses, cultivada de ofrendas, regalos a la Mama Pacha… han olvidado los nombres de los altos guías, han olvidado los verdaderos atributos de sus tierras, han olvidado la espiritualidad de su lengua, han olvidado su condición de hombres. Han olvidado para inventar fronteras, para abrirme a la técnica… han olvidado para imponerse otros dioses, otras lenguas. Ellos mismos, todos ellos han olvidado su dicha, regalo de vida, para imponerse y conquistar impunemente lo incontestable.

Soy Pitrén, soy Vergel, soy Mapuche, soy Huiliches, soy Chonos, soy Alakaluf, soy Yámanas, soy Selknam, soy Archanes, soy Bohanes, soy Chaná, soy Timbú.

La lengua para incidir en mi ser no se adaptó nunca a vuestro vocablo. Innombrable soy de todos, pisada siempre y soy de todos, labrada siempre y soy de todos. Explotada, contaminada, mancillada siempre, de todos.

Soy Charrúa, soy Corondas, soy Guenaken, soy Guenoas, soy Mepenes, soy Minuanes, soy Mocoretás, soy Pampas, soy Querandíes, soy Quiliazas, soy Ranqueles.

Has temido ser devorado por el blanco, has temido perder tu identidad, has temido perder la memoria. Sueña y no temas, cuando despiertes ya habrá pasado la hora de la venganza.

Soy Abipones, soy Aguilot, soy Aché, soy Ayorero, soy Caduveo, soy Chamacoco, soy Chane, soy Chiquitos, soy Chiriguano, soy Chorote, soy Guaikurú, soy Guarayos, soy Guaná, soy Guató, soy Itatines, soy Izozog, soy Kadiwev, soy Kaiowá, soy Lule, soy Maká, soy Mbya, soy Mocoví, soy Ñandevá, soy Guaraní, soy Nivaclé, soy Paguayá, soy Pilagá, soy Qom, soy Sanapá, soy Tapiete, soy Terena, soy Toba, soy Tonocotés, soy Vilela, soy Wichí, soy Weehayec, soy Yshir.

El mar, mi vida, te dejó sin huella para volver a casa, violaron tu memoria, te raptaron la cultura, mataron la pasión, borraron tu nombre. Número marcado a fuego, identidad marchita, quemada.

Soy Aconcagua, soy Agrelo, soy Aguada, soy Ampajanjo, soy Angualasto, soy Atacama, soy Averías, soy Ayampitín, soy Aymara, soy Bato, soy Belén, soy Candelaria, soy Chinchorro, soy Chiripa, soy Ciénaga, soy Colla, soy Comenchingones, soy Condorhuasi, soy Diaguita, soy Huentelauquén, soy Huarpe, soy Incacueva, soy Kaluyo, soy Animas, soy Llolleo, soy Mercedes, soy Molle, soy Mollo, soy Omaguaca, soy Picones, soy Picunches, soy Pukara, soy Quiani, soy San Francisco, soy Sanavirones, soy Santa María, soy Sunchituyoc, soy Tafí, soy Tilcara, soy Tiwanaku, soy Uru, soy Viscayani, soy Wankarani, soy Yavi.

Tus lágrimas, mi niño, son tributo a la pena por la madre tierra. Fue tanto lo que no llegó a nacer, hay tanto que no sabes aún… empatía a tus lágrimas, nunca olvidaré el pasado, nunca olvidaré el futuro… no te preocupes niño, tus ojos brillan en el mejor de los mundos posibles.

Soy Aimoré, soy Bororo, soy Cayapó, soy Fulvió, soy Gés, soy Guaraní, soy Kaingang, soy Konibos, soy Maxacali, soy Mbya, soy Patoxó, soy Potiguara, soy Shipibo, soy Tapajóz, soy Tupinambá, soy Xavantes.

No olvido la matanza en la pukará Ayllu, ni esta ni tantas otras a las que no le pusieron nombre propio. No olvido y sí perdono el avance errático del animal extraño al que amo y me invade, el hombre.

Soy Cajamarca, soy Caral, soy Chanca, soy Chancay, soy Chavín, soy Chimú, soy Chincha, soy Collagua, soy Cupisnique, soy Cuismanco, soy Gallianzo, soy Huari, soy Huarpa, soy Inca, soy Mochica, soy Nasca, soy Paiján, soy Paracas, soy Poroma, soy Recuay, soy Salinar, soy Sicán, soy Topara, soy Virú.

Siempre serás idéntico a ti mismo. Como yo, idéntica… padezco como tú la explotación de mis hermanos, padezco como tú una existencia acotada por deseo expreso. Acepto siempre, sumisa… no compito contra ese mal, me rebelo, lluevo, erupto, cimbreo, quemo, congelo… perdono y soy consecuente. Si me atacas al corazón, por más que os ame, no podré seguir latiendo. Sé que no remaste a favor del río y te rebelas, no eres mejor matando, da lo mejor de ti, realiza tu alternativa, llévala efectiva, afectiva. Sólo amando lograrás que el brazo armado caiga. ¿Quién sufre? El explotado y quien ejerce el daño, si por un momento despertaras del relato sabrías de tu identidad común, de la desdicha progresiva a donde lleva ésta presente razón.

Soy Agustiniana, soy Atacames, soy Awá, soy Calima, soy Campaces, soy Cañaris, soy Capayas, soy Caranqui, soy Colorados, soy Cotopaxi, soy Chachi, soy Chapanica, soy Chitarero, soy Chono, soy Chorrera, soy Emberá, soy Epera, soy Gorrones, soy Guamianos, soy Guanaca, soy Guangala, soy Huancavilca, soy Iscuande, soy Tolita, soy Lachas, soy Lilíes, soy Machalilla, soy Malabas, soy Manteño, soy Milagro-Quevedo, soy Muiscas, soy Nasa, soy Otavalo, soy Pachilimbí, soy Paeces, soy Paez, soy Paltas, soy Panches, soy Panzaleos, soy Patojos, soy Pasto, soy Pijaos, soy Puruháes, soy Quechua, soy Quillacinga, soy Quimbaya, soy Quitus, soy Salasaca, soy San Agustín, soy Saraguro, soy Sutago, soy Tama, soy Telembi, soy Timanáes, soy Tierradentro, soy Totoroe, soy Tsáchila, soy Tuma, soy Valdivia, soy Yalcones, soy Yambas, soy Yumbos, soy Waunaan, soy Zambo.

Apenas cito la mitad de culturas en América del Sur, me llamaron argentina, me llamaron boliviana, me llamaron brasilera, me llamaron chilena, me llamaron colombiana, me llamaron ecuatoriana, me llamaron guyanesa, me llamaron paraguaya, me llamaron peruana, me llamaron surinamesa, me llamaron uruguaya, me llamaron venezolana… apenas cito, apenas cito. No hablo español, no hablo portugués, no hablo inglés, no hablo francés. Porque no hablo comprendo todas las miradas, a las puras y a las que no lo son. Indaga ahora los predicados de mi ser, tantas mentiras se han dicho, tanto se ha inventado, tanto perpetrado… apenas si puedo reconocerme, reconocerte.

Nota: ¿De dónde tantas culturas?

Y son sólo algunas de los pueblos

originarios en América.

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