Queríamos otra novela total y lo que encontramos fue una espada

EEE

Tras una larga espera queríamos encontrar en La espada de los cincuenta años una pareja para La casa de hojas, por fin editada en español el año pasado. Pero lo que encontramos fue una espada.

La obra del norteamericano Mark Z. Danielewski (1966) sorprende no solo por el riesgo temático que proponen sus novelas, sino por la aventura formal que supone su lectura. El experimental Danielewski aparece en librerías por primera vez en España en 2013 con una primera traducción de La casa de hojas (2000), de la mano de Javier Calvo para Alpha Decay –en coedición con Palido Fuego– y que hasta ahora cuenta con cuatro ediciones. La primera edición de su siguiente novela, La espada de los cincuenta años (2005), agotada según se rumorea, fue una edición limitada de mil ejemplares publicada inicialmente en Holanda en un lujoso y gran formato. A finales de 2012 debuta en librerías en Estados Unidos con una versión ampliada. Y ahora, y gracias a la misma editorial y traductor españoles, tenemos en nuestras manos La espada de los cincuenta años.

Sin embargo, esta novela -¿novela?- no es lo que todos esperábamos.

La historia transcurre en una noche de Halloween en un rancho de Texas, donde se celebra una fiesta de cumpleaños. En ella, una costurera llamada Chintana cuida a cinco huérfanos, a los que intenta calmar bajo los encantos de un misterioso cuentacuentos. Este cuentacuentos desencadenará una serie de eventos desafortunados que llevarán el cauce de su narración a un desenlace catastrófico. El relato del cuentacuentos estará lleno de imágenes de venganza y violencia, ambientado en paisajes oscuros y protagonizado por personajes malintencionados. Sin embargo, el relato del cuentacuentos no será lo único que sorprenda por la magia que alberga: trae consigo una caja negra, estrecha y alargada, y cerrada con cinco pestillos que los inocentes niños se adelantarán a abrir para iluminar las consecuencias que trae en su interior.

La espada de los cincuenta años sorprende por su brevedad, de ahí que nos cuestionemos si realmente nos encontramos con una novela propiamente dicha. Sin embargo, los elementos fundacionales -muy básicos- de esta obra trabajan bajo una sintonía esencial que permiten que la discursividad literaria del texto se cumpla sin problema.

La narración de esta historia se estructura bajo la musicalidad de una prosa poética potente e hipnótica en voz de cinco narradores distintos -¿los huérfanos?- y con la característica fundamental de una oralidad intencionada: La espada de los cincuenta años se lleva a los escenarios todas las noches de Halloween en un espectáculo envuelto en penumbra.

Pero no serán sino las imágenes el esqueleto fundamental de la narración y, a diferencia de La casa de hojas, funcionarán solamente como la puesta en escena de lo narrado. O, como dice el cuentacuentos: «Lo que tengo que contaros os lo tengo que enseñar. Pero lo que os enseñe también os lo tengo que contar». Sin embargo, las ilustraciones sorprenden por la maestría gráfica con la que el autor logra envolver el texto y enlazar ambos aspectos para que funcionen en armonía. Imágenes bordadas en el papel y en colores otoñales. Ilustración y texto, una vez más, son un todo.

No solamente se tratará, pues, de experimentación formal, sino de una infinitud de niveles propuestos por la misma disposición del texto. Bajo el sello Danielewski, una vez más tendremos una configuración estructural que nos lleva a la narración, y viceversa.

La ficción dentro de la realidad dentro de la ficción dentro de la realidad dentro de la ficción personal de Danielewski nos lleva a un primer Cortázar que va aún más allá y se posiciona junto a los relatos enmarcados de siglos anteriores. El marco que gira en torno a la historia narrada por el cuentacuentos -también puesto en relación con El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad– será sorprendentemente fundamental, y veremos cómo la historia menor traspasa la frontera de la oralidad para habitar e intervenir en la realidad del primer nivel narrativo.

La sombra que proyecta La espada de los cincuenta años no se equipara con la primera -y mucho más profunda- oscuridad que propone Mark Z. Danielewski en La casa de hojas. Pero, sin duda alguna, y al igual que los pequeños huérfanos, avanzamos sin precaución a través de las páginas o costuras que invaden esta cuidada edición para abrir los pestillos de la caja negra y encontrar más sombra, una sombra proyectada por nada más que por la propia oscuridad.

Aunque quizás encontremos algo más.

Ahora bien, señores de Alpha Decay, queremos -y pronto- Only revolutions (2006) en español.

La espada de los cincuenta años

Mark Z. Danielewski

Traducción de Javier Calvo

288 páginas

Alpha Decay y Pálido Fuego

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